Arrullos de la Noche Pensativa

Del regazo encumbrecido

por las llamas del desafío

brotan rostros de fantasmas:

adumbraciones de la frente cándida

y la promesa larvada de un trino transcendental,

evocativas de la pasión inaugural

de un trayecto elemental

que anhelan la libertad de trenzar

pulsaciones de sangre vívida y éctasis lunar.

Labios de seda componen poemas

sobre las olas turbulentas de la oscuridad,

y el amante teje entre suspiros las esferas de su realidad.