El Amante Idílico

Image by Simon Giesl from Pixabay

Me dedico a tu mirar,

corazón salvaje – bardo de canto brutal

sobre el vaivén de las tinieblas

azoradas por tu pasión sanguinaria.

Me dedico a tu mirar,

corazón antiguo – seductor de las estrellas

en el rito de las estelas de almizcle dulce

y hoguera primordial.

Tu voz se hace entrever sin palabras

sobre mi piel desatada en el grito del placer eterno,

y cada noche adulo tu esencia bélica

en el romance fiero de la bestia

que en sí encuentra propio anhelo.

Arrullos de la Noche Pensativa

Del regazo encumbrecido

por las llamas del desafío

brotan rostros de fantasmas:

adumbraciones de la frente cándida

y la promesa larvada de un trino transcendental,

evocativas de la pasión inaugural

de un trayecto elemental

que anhelan la libertad de trenzar

pulsaciones de sangre vívida y éctasis lunar.

Labios de seda componen poemas

sobre las olas turbulentas de la oscuridad,

y el amante teje entre suspiros las esferas de su realidad.